La tarde de este martes 13 de diciembre el presidente Andrés Manuel López Obrador confirmó la muerte de Miguel Barbosa, gobernador de Puebla. A unas horas de su 4to Informe de Labores, el político mexicano falleció en un hospital de la Ciudad de México, sin que hasta ahora se especifique el motivo de su deceso.
El titular del Ejecutivo lamentó el fallecimiento del que calificó como su “compañero” y aseguró haber hablado con su esposa María del Rosario Orozco Caballero para expresarle sus condolencias. “Hago extensivo mi más profundo pésame a familiares, amigos y a su pueblo”, agregó en su cuenta oficial de Twitter.
El mandatario de 63 años estaba internado en el Hospital de Traumatología y Ortopedia de la Secretaría de Salud. Con base en el artículo 57 de la Constitución de Puebla, en su artículo 17, por prelación, tiene que tomar el cargo el encargado de la política interna del estado, que en este caso, es la titular de la Secretaría de Gobierno Ana Lucia Hill Mayoral.
Ella solamente estará al frente del cargo por un plazo de 10 días, pues en ese tiempo, los 41 diputados locales tienen que elegir al gobernador interino que acabará el actual sexenio hasta 2024.
Puebla y su inestabilidad política
El estado de Puebla vivió un escenario similar en 2018, cuando falleció la entonces gobernadora Martha Erika Alonso Hidalgo, a 10 días de rendir protesta para el cargo que fue electa, a lado de su esposo Rafael Moreno Valle en un accidente de avión. En aquel año, se decidió convocar a una elección extraordinaria, situación que permitió al propio gobernador Miguel Barbosa Huerta, asumir el cargo hasta 2019.
En este caso, no aplican las elecciones extraordinarias y solo se elegirá al gobernador interino para acabar el actual sexenio que será en 2024.
“Elegir con el carácter de interino al ciudadano que deba sustituir al Gobernador de elección popular directa, en sus faltas temporales, o en su falta absoluta, si esta acaeciere en los dos
primeros años del período constitucional”.
Los señalamientos contra Barbosa
(Foto: Cuartoscuro)
Miguel Barbosa Huerta ha estado envuelto en la polémica desde un inicio, cuando se convirtió en gobernador de Puebla luego del accidente aéreo que sufrieron Martha Erika Alonso, quien en un principio le había ganado la elección por la gubernatura, y Rafael Moreno Valle, exmandatario poblano y senador.
A las polémicas del gobernador poblano, emanado Morena, se sumó el contenido de su declaración patrimonial que se caracteriza por dos peculiaridades: ocultar sus pertenencias en dos de las cuatro declaraciones que ha hecho y por “desaparecer” sin razón aparente las propiedades que declaró en un principio.
Durante la campaña electoral de 2018, Miguel Barbosa hizo pública su declaración patrimonial como parte de la iniciativa #3de3 del Instituto Mexicano de la Competitividad (IMCO).
En esa ocasión, el gobernador de Puebla reportó cinco propiedades con un valor de adquisición de 12 millones 17 mil 450 pesos.
La pertenencia más cara es una casa de 358.4 metros cuadrados de terreno y 374.14 metros cuadrados de construcción que Barbosa compró en 2013 por 10 millones de pesos, que se ubica en Coyoacán, Ciudad de México.
Al tomar posesión como gobernador de Puebla el 1 de agosto de 2019, Miguel Barbosa decidió no hacer públicas sus primeras dos declaraciones patrimoniales: “el servidor no aceptó hacer públicos sus datos patrimoniales”, se lee en el documento.
En las dos declaraciones más recientes, entregadas en mayo del 2021 y 2022, el mandatario aceptó compartir sus bienes, sin embargo, los bienes inmuebles que reportó en 2018 desaparecieron y no señala si las vendió, los donó o qué pasó con ellas.