Las letras tienen poder: lo que se transmite cuando se escribe, cuando se plasman las ideas y los mensajes. Por eso, en los grandes juicios mediáticos de los Estados Unidos siempre aparecen cartas o mensajes de los imputados hacia el juez o la sociedad.
La carta que ha dejado para la historia el prolífico narcotraficante y cabeza del crimen organizado, Ismael “El Mayo” Zambada, lleva además de una resignada aceptación de sus acciones un mensaje a lo que él denominó la próxima generación:
“Si hay algo valioso que pueda decir hoy, es esto: la violencia debe terminar. Tanto en México como en otros lugares por este tipo de delitos se pierden demasiadas vidas, se destruyen demasiadas familias y demasiados jóvenes quedan atrapados en un ciclo que solo conduce a la cárcel o a la muerte. Nadie gana en una guerra como esta.
A la próxima generación le digo: elijan un camino diferente. No hay honor en la violencia ni nada duradero en el crimen; solo traen dolor y pérdida”.
Con esto se sella el final de un capítulo en la historia del crimen en México y el mundo. Con el conocimiento de causa de quienes infligieron el dolor y la pérdida por décadas, el mensaje es claro y las consecuencias también.
Nota por Rafael Torres
#canal66 #canal33mx #noticias






